Olvido

Le he escrito mil cartas al olvido, aún sigo esperando su respuesta.
Le he escrito implorando clemencia, rogando que por favor acuda en mi ayuda de una vez, sobre todo en las noches cuando la falta de su calor es más que evidente y los pensamientos me persiguen en pesadillas disfrazadas de dulces sueños.
Le he escrito porque necesito ayuda para lograr quemar el recuerdo de su voz, a veces dulce y cálida otras ronca y excitante; sus delicadas y atentas caricias; el agridulce sabor de sus labios y el constante escalofrío de sentirle junto a mi.
Olvido, si estas leyendo esto sabrás que he renunciado a tu auxilio y que ahora acudo a soledad.

Comentarios